Uno de los problemas mas frecuentes en los listados de franquicia, es la inclusión de oportunidades de negocio que no pueden ser considerados como franquicias al no cumplir con lo que exige la legislación mexicana.
Es también una de las causas por las que algunas personas piensan que las franquicias son malos negocios (aunque algunas lo sean) y para quienes nos dedicamos a proporcionar asesoría en la selección de franquicias, implica una doble tarea porque hay que filtrar en primer lugar las opciones de negocio y posteriormente evaluar las franquicias.
Recordemos las palabras del Lic. Carlos Roberts, actual presidente de la Asociación Mexicana de Franquicias quien comentó que solamente el 70% de las franquicias que aparecen listadas en los directorios del sector son realmente franquicias, ya que el 30% restante son “oportunidades de negocios”.
Las oportunidades de negocio pueden ser excelentes opciones para quien desea invertir el capital ahorrado, lo deseable es que se anuncien como tal y no traten de engañar a los inversionistas etiquetándose como franquicias.
Ejemplos de franquicias que no lo son hay muchos (tal vez demasiados), sin embargo, no es el propósito de esta entrada listar cuales son, simplemente, se trata de crear conciencia en los interesados en invertir en un negocio, para que soliciten toda la información necesaria para evaluar el negocio que les ofrecen sin dejarse deslumbrar en la primer cita o con el primer folleto recibido.
El primer filtro que pueden aplicar para verificar que efectivamente se trata de una franquicia es solicitar la Circular de Oferta de Franquicias, el cual es de entrega obligatoria para todas las franquicias (cabe aclarar que de acuerdo con los procesos de comercialización de cada marca, la entrega de dicha COF, puede estar condicionada al pago de un anticipo de la Cuota de Franquicia).
Finalmente, el contrato en el cual se establecen las reglas de la relación, debe señalar en el objeto del mismo que se trata de un contrato de franquicia, aunque obvio, conozco muchas “franquicias” que en su contrato utilizan otros conceptos como “licencia de marca”, “concesión”, “licencia de distribución”, entre otros.
