¿Es importante tener una marca reconocida?

Ya mencionaba en una entrada de la semana pasada, que la marca encierra la promesa de venta del negocio. De tal forma que el consumidor al identificar la marca, identifica toda la experiencia de compra que le dará el producto o servicio. Así pues que no tener una marca, implica que se tendrá que gastar esfuerzo y dinero en darle esos atributos de los que hablaba.

¿Qué tan importante es? Mucho, hace unos años viví de cerca el desarrollo de la franquicia de Tortas Locas Hipocampo. En esos años yo trabajaba en un banco en Plaza Inn y la señora que nos hacía la limpieza nos ayudaba a ir a comprar las tortas enfrente. El restorán Hipocampo de Vito Alessio Robles, que había abierto una cortina para vender exclusivamente las tortas, no me acuerdo bien, pero creo que el precio de las mas baratas era de 3,000 (3 nuevos pesos) y eran ENORMES.

Cerca de mi casa abrieron una sucursal de las tortas locas (por la Avenida Colonia del Valle), paramos ahí a comprarlas, esperando recibir un producto similar por los 3 pesos que costaba en mi oficina. El precio fue diferente y el producto que recibimos era también diferente, así que no volvimos en mucho tiempo.

Tiempo después, el negocio había dejado de llamarse Tortas Locas, para llamarse tortas el Dragón, con la misma imagen de las tortas locas y casi el mismo menú. Tuve la oportunidad de conocer al dueño y me platicó la historia:

Había comprado la franquicia y sin manuales se había puesto a operar el negocio con toda su imaginación, cada quien compraba los insumos en donde podía y con la calidad que tenía a la mano. Obviamente los costos eran los mismos que para un negocio independiente. Con alguna regularidad la franquicia los obligaba a comprar los consumibles con la marca a precios exorbitantes y había acabado por quebrar el negocio. Junto con otros franquiciatarios, se unieron para dejar a Hipocampo y crear su propia cadena, Tortas el Dragón.

El final de la historia es muy simple, con todo y los errores que en su momento cometieron en la franquicia, la marca siguió siendo muy poderosa, hoy en día siguen disfrutando de mucho éxito y desafortunadamente, las del Dragón dejaron de existir en poco tiempo.

Es a esto que me refiero cuando digo que cometer errores no es un pecado, siempre y cuando aprendamos de ellos y tomemos acciones para corregirlos en el corto, mediano y largo plazo.

Si quieres que toque algún tema en particular, solo deja un comentario.

Sobre el Autor

Benjamin

Autor del libro “La ética en los negocios y las franquicias”, Consejero de la Asociación Mexicana de Franquicias. Ha dirigido franquicias de productos de consumo, naturistas y alimentos, conferenciante en distintos foros de franquicias. Tiene formación como auditor ISO 9000, coaching en ventas y negociación.

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